Marco Rubio responsabiliza al gobierno cubano por las carencias en la isla y endurece el discurso intervencionista de Washington. El secretario de Estado de Estados Unidos aseguró este miércoles estar dispuesto a impulsar una nueva etapa en las relaciones entre ambos países mediante un mensaje en video dirigido al pueblo cubano. En él, anunció una propuesta de ayuda por 100 millones de dólares y atribuyó a las autoridades cubanas la falta de electricidad, alimentos y combustible. La embajada de Cuba en Washington respondió de inmediato, acusándolo de mentir y señalando que Estados Unidos mantiene una política cruel contra la nación caribeña.
“Quiero explicarles lo que Estados Unidos está dispuesto a ofrecer para ayudar no solo a enfrentar la crisis actual, sino también para construir un futuro mejor”, expresó Rubio en un mensaje difundido por el Departamento de Estado con motivo del Día de la Independencia de Cuba.
Durante su intervención en español, el funcionario afirmó que “la verdadera causa de la escasez de electricidad, combustible y alimentos es que quienes gobiernan el país han desviado miles de millones de dólares sin destinarlos al bienestar de la población”.
Rubio sostuvo además que Washington propone entregar 100 millones de dólares en alimentos y medicinas para el pueblo cubano, aunque aclaró que dichos recursos deberían ser distribuidos por la Iglesia católica y otras organizaciones benéficas consideradas confiables.
La embajada cubana en Estados Unidos respondió ese mismo miércoles mediante una publicación en X, donde aseguró que el secretario de Estado falta deliberadamente a la verdad y busca justificar las agresiones contra la isla.
“La razón por la que el secretario de Estado de Estados Unidos miente reiteradamente y sin escrúpulos sobre Cuba no es por desconocimiento ni incapacidad”, señaló la representación diplomática. “Conoce perfectamente que no existe justificación para una política tan cruel y despiadada contra el pueblo cubano”.
En enero pasado, el presidente Donald Trump implementó nuevas medidas de presión económica y energética contra Cuba, reforzando el bloqueo vigente desde 1961. Estas sanciones han agravado los cortes de electricidad y profundizado las dificultades de una economía ya debilitada.
